archivo

mis historias

Con este título, Alberto Gómez Uriol dirige un corto que ya ha sido premiado y que esta misma noche he podido ver proyectado en la gran pantalla participando en el VII festival internacional de cortometrajes Almería en corto.

Y por qué abro un post especialmente a este corto? Bueno, está rodado en Almería, con lo enamorada de mi tierra que soy ya sería bastante, pero es que además he participado como atrezzista en él.

El motivo por el cual aquellos tres intensos días de rodaje quedaron atrapados como un recuerdo más del verano, fue por una estúpida razón por mi parte: perdí todas las fotos que hice.

En ellas había todo un making off sin precio; los actores en escena, la parte de atrás de la cámara, equipos de sonido, de luces, de grabación en faena, Antonio Ortega maquillando, risas del pequeño Valdivia, los trucos de colocación de la cámara (y por tanto del genial Suso Bello) para realizar las tomas, risas cansadas después de 15 horas de grabación, risas sinceras, risas existosas de un trabajo terminado, fotos en definitiva, que no me cansaría de ver, fotos de gente a la que llegué a apreciar mucho y que dudo tener la oportunidad de cruzármelos de nuevo.

Todos estos recuerdos “perdidos” me producen una gran impotencia, si habeis perdido fotos me comprenderéis. Así que para no pensar en ello preferí dejar aquella maravillosa experiencia allí, en los dulces lugares de las localizaciones, donde todavía pasar por ellos me hace sentir un pinchazo en el pecho y cerrar con llave la puerta del mes de junio.

Sin embargo no lo he podido evitar, cuando esta noche he visto el corto en el teatro cervantes, he oido dar las gracias al director en el escenario y buscando información para hacer este post, he encontrado el blog de Alba Ferrara, protagonista del cortometraje y estupenda como actriz y como persona.

Y bueno, dicho todo esto, creo que ya puedo empezar a hablar de cómo viví todo aquello.
Fue una mañana en la biblioteca de la escuela, cuando Charo González, la bibliotecaria, me ofreció ayudar en un corto donde estaba trabajando ella en el atrezzo, para la productora 29 letras. Yo miré a mi derecha, donde estaba sentado a mi lado David, Pascual`s Brother, como viene siendo en los especiales momentos de mi vida, y entonces sonreí a Charo y dije “sí”, como suelo hacer siempre con las preguntas que empiezan por “quieres..?”
Y por supuesto que no me arrepiento.

La noche antes puse el despertador a las 6 de la madrugada, vosotros que me conoceis sabréis que mis relojes marcan ##:## hasta las 10:00 de la mañana, pero así son las exigencias del rodaje; un plan ajustado, mucho que preparar, mucho que rodar antes de que anochezca.

Con mi coche prestado llegué al hotel donde debía recoger al director de cámara Suso Bello y al cámara stediwork, Jorge.


::Stediwork grabando a Víctor en el Toyo

Dios mio, qué día aquel primero! Imaginadme de ayudante del ayudante de producción en funciones, lo que viene siendo vales-igual-pa-un-roto-que-pa-un-descosío vaya, rodeada de gente que desconozco, realizando una labor que me era tan ajena como la cría de armadillos, con un madrugón en lo alto, junio, 10 de la mañana y en medio del Toyo sin sitio a dónde huir.

Descargamos sillas, mesas, sombrillas, bolsas de comida, cafetera, cubos con bebidas, hielo… y montamos un lugar acogedor donde el equipo podía desayunar. No olvidaré ese “faltan azucarillos…”
“anda, pues habrá q
ue traer no?…”
S
í, hola, me llamo Sol y robé azucarillos de un hotel.


De aquel primer día recuerdo montar y desmontar el vivac como unas 4 veces, llevar y traer en coche a todos los actores a localizaciones que desconocía -con la cara por supuesto del profesional que sabe lo que hace- y mucho, mucho calor. Esa noche llegué a casa a la 1 y tan cansada de corretear llevando el cubo con agua a todos lados, que mi querido Suso Bello me tuvo que aparcar el coche…
Suso Bello pendiente de la escena ::

El segundo día pude dormir media hora más. El móvil gritó a las 6.30. Las localizaciones eran en Retamar, donde la tarde anterior, y San José. Pero esa vez el trabajo fue más reunido en un mismo sitio y no tan de por libre, eso me dio la oportunidad de conocer a los miembros de equipo, en especial a Antonio, que era el maquillador.
:: Antonio retocando el maquillaje a Víctor

Ay cuánto nos reímos con Roberto en la larga y tediosa tarde grabando en el garaje, matando moscas… y todas esas fotos las perdí. A la tarde nos traladamos a San José,
y de allí me quedo con la extrema dulzura con la que tanto David del Aguila, como Alberto Gómez, se dirigían a los dos pequeños actores. Aquella estampa de David sentado al filo de la cama, mirando a Jorge jugar en el suelo, paciente…

La selección ganaba la eurocapa frente a Alemania, lo recuerdo si, porque cada GOOOL nos hacía repetir la toma, yo pasé la tarde hablando con Javi en el balcón sobre Monkey Island y al final todos celebramos con pizzas el final del partido sentados en el jardín. Yo celebraba el final del día.
Yo soy la que está debajo de la flecha roja ::

En el tercer y último día pude llevar a Alba a la localización, en el viaje tuve la oportunidad de conocernos mejor y comprobar algo que ya sabía, que los actores son de carne y hueso, de vidas sencillas y normales y para mí fue un placer descubrir su sencillez. Fue muy gratificante aquella conversación de tu a tu…
::Juan y Alba en una escena dentro del hospital

Recuerdo que en la comida me lo pasé genial. Roberto (mi camarada de oficio) y yo nos sentamos a la mesa junto a Alba, Juan Gómez (actor), Víctor Valdivia (el protagonista principal) y los abuelos de Víctor, Luis y Amparo. Nos reímos tanto… y hablamos tanto… me sentía realmente como en una reunión de amigos tomando cañas.
Víctor haciendo de enfermo, no le gustaba verse así, angelico::
Entre tanto rodar y rodar, era lógico que Víctor se terminara aburriendo, asi que nos fuimos casi sin terminar de comer a jugar al balón el la playa. Qué niño tan encantador. Nos sorprendió a todos lo profesional que era en su trabajo sin dejar de lado sus inquietudes de niño, y siempre, siempre con una sonrisa y mucha humildad. No es de extrañar tampoco conociendo a sus abuelos, a quienes tuve la suerte de entablar cierta amistad aquella tarde

:: Yo salgo a la izquierda haciendo fotos… sinf

No lo quisiera recordar, pero Víctor agarró las pinturicas de Antonio y se le ocurrió maquillarme… despues de dejarme la cara como un conguito de la calle montera, tuvo la sádica idea de pasearme por todo el párking… menos mal que estaba casi vacío. Pero cualquier cosa por entretenerle, y además que nos reímos bastante de mi misma. Mira! de eso no tengo fotos y tampoco me importa, jeje

Aquel dia, al terminar la grabación en el hospital, reímos, saltamos, nos abrazamos y nos dimos las gracias, hice fotos con todos, quedamos en pasarnoslas, intercambiamos las direcciones de correo… todo lo que se suele hacer en esos momentos, donde alejarte de las personas que has tratado mucho te pone sensiblón y sensiblona. Pero en el fondo sabes que todo pasará dejando un bonito recuerdo… Solo que yo perdí mis fotos!!

Si por casualidad os habéis preguntado de dónde he sacado las fotos después de la brasa que he dado, os diré que de los dos albumes que la productora 29letras tiene subidos en picassa aqui

Hola a todos,

por fin con paciencia todo llega y desde hoy soy una mas la que se suma al carro de la modernidad. Esta noche me acostaré con una B en naranja sobre mi frente. Esta noche será distinto a todas las demas. Ya puedo decir a los cuatro vientos

Soy bloggera!

Ahora ya podeis seguir todo lo que hago, espero que lo disfruteis. Nos vemos por aqui, un beso a todos.


Marisol Ravassa Ravassa